Con más de un 50% del total
de la industria del incienso en Japón, Nippon
Kodo Co., Ltd. es la principal empresa manufacturera
de incienso en dicho país. Pero más
importante aún es que sus operaciones internacionales
incluyen a socios corporativos y empresas en los Estados
Unidos, Francia, Hong Kong y Taiwán.
La devoción de Nippon Kodo en hacer inciensos
refinados viene de una larga y honorable tradición
que empezó hace más de 400 años
y que puede retrotraerse hasta Jyuemon Takai, más
conocido como Koju, un experto artesano en dicho arte
y el principal suministrador de apreciados, raros
y exquisitos aromas para el Emperador de Japón
y su Corte.
Muchas de esas fragancias de inciensos agradables,
de alta calidad y duración, que la compañía
continúa produciendo en nuestros días,
están basadas en las formulas originales creadas
por Koju y, más tarde, por Yujiro Kito, aclamado
como el genio de las fragancias durante el periodo
de restauración Meiji en el siglo XIX, la época
en que Japón abrió sus puertas al mundo
y empezó su modernización.
Tres de aquellos primeros inciensos, muy en boga
entonces y que siguen siendo muy populares hoy en
día tanto en Japón como en otros países:
Hana-no-Hana, Wakako y Taikan.
Sus aromas tradicionales de maderas y flores, junto
a otras fragancias populares y muy de moda, siguen
siendo reproducidos hoy por Nippon Kodo en modernas
fábricas en Japón, utilizando los métodos
y las tecnologías más avanzadas.
Introducido en Japón durante el siglo VIII
por monjes budistas, quienes lo usaban en sus ceremonias
religiosas, “Koh”, como se llama al incienso
en japonés, pasó al mundo de la aristocracia
siglos más tarde como una fuente de distracción
y de cultura cuando “escuchaban la fragancia”
en sus juegos de salón.
No fue hasta el siglo XIV, en la era Muromachi, que
el incienso alcanzó la cima de su popularidad
entre las clases alta y media de la sociedad japonesa,
cuando lo usaban como símbolo de distinción
y de sofisticación, así como para disipar
olores desagradables. Fue durante esta época
cuando los guerreros samurai empezaron a perfumar
sus cascos y armaduras con incienso antes de ir al
campo de batalla, como preparación para encontrarse
con su destino.
En la actualidad el uso del incienso promete convertirse
en una práctica más extendida, como
una nueva dimensión de la vida elegante, que
abre un mundo completamente nuevo de conciencia espiritual
y entendimiento. |